
En el corazón de Milán, a tiro de piedra de la plaza Cadorna, el nuevo proyecto firmado por el estudio Fabio Calvi y Paolo Brambilla actualiza un piso histórico de 1912 en clave posmoderna y contemporánea. Los puntos clave de la operación residen en el carácter orgánico de las formas, en la luminosidad de los espacios y, en general, en la ligereza de una intervención estructural tan integrada en el diseño original que resulta casi imperceptible.

Las referencias al estilo milanés de la belle époque armonizan con elecciones estilísticas orientadas todas ellas a la comodidad, la transparencia y la habitabilidad de los espacios, obtenidas también gracias a la elección de un look total white, en varios tonos de blanco.
En este contexto, las columnas gemelas de Ottolungo, diseñadas por Gabriele & Oscar Burattiarchitetti, encuentran una colocación casi natural en la zona de estar, donde actúan como contrapunto a las jambas redondeadas de la puerta de entrada, rigurosamente sin puerta. Es aquí donde se manifiesta plásticamente la capacidad del elemento radiante para trascender su función y hacerse uno con la arquitectura que lo alberga: un elemento en el que el ojo no tropieza, sino que es acompañado por él en la exploración del espacio.